• Jan 31, 18
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Incienso y azahar. Costaleros y capataces. Hermandades y Cofradías. Penitentes, cirios y mantillas. Arte, pasión y sentimiento. Primavera. Fiesta. Religiosidad. Semana Santa en Jerez. Un acontecimiento religioso declarado como de Interés Turístico Nacional ya que, no en vano, es uno de los más importantes de Andalucía en cuanto al número de hermandades que procesionan y a la calidad de sus imágenes. Nombres propios como el de los imagineros Castillo Lastrucci, Ramón Chaveli o Luis Ortega Bru forman parte del amplísimo abanico de artistas que con sus gubias plasmaron las bellísimas obras que hoy podemos ver sobre los pasos (en otros lugares se denomina andas o tronos) que desde el Domingo de Ramos (este año el 25 de marzo) hasta el Domingo de Resurrección (1 de abril) harán estación de penitencia a Santa Iglesia Catedral. Previamente, el Jueves y el Sábado de Pasión (22 y 24 de marzo), otras siete hermandades procesionarán por las calles y plazas de esta bella ciudad de la baja Andalucía con itinerarios más cortos y circunscritos al barrio o barriada de procedencia. A éstas se les suman cinco Agrupaciones Parroquiales (pre-Hermandades) que realizan su salida en los días previos o no procesionan aún.

La Semana Santa de Jerez tiene su origen, al igual que ocurre en otros muchos lugares de España, en las cofradías de la Edad Media. Desde entonces han evolucionado en las formas, pero se mantiene la esencia de antaño lo que se traduce en una amalgama de estilos y de tradiciones que conviven en el tiempo. De este modo podremos observar pasos soportados con el costal (de ahí el nombre de “costaleros”) o portados a un solo hombro y sostenidos en los descansos por horquillas como la Hermandad del Nazareno. Hermanos penitentes con “capirotes”, algunos portando pesadas cruces y otros unas túnicas al estilo egipcio sin antifaz que les cubra la cara. Imágenes sobrias y “castellanas” como Nuestra Señora del Amor y Sacrificio o conjuntos escultóricos como el de la Sagrada Cena con trece figuras a tamaño natural.

 

Muchas de estas hermandades cuentan con un acompañamiento musical a modo de bandas o agrupaciones musicales de cornetas y tambores que interpretan infinidad de marchas procesionales. Otras en cambio, (el Santísimo Cristo de la Buena Muerte o el Santo Crucifijo de la Salud) carecen de ese acompañamiento y su recorrido transcurre en completo silencio.

Durante estos días, Jerez vive por y para la Semana Santa. Desde primera hora de la tarde salen desde sus respectivos templos las distintas hermandades que procesionan ese día. Todas se rigen por una regulación y un horario establecido por la Unión de Hermandades, que es el órgano encargado de controlar que todo transcurra con orden. El itinerario les llevará necesariamente a desembocar en la denominada “Carrera Oficial”, recorrido común que han de hacer todas las hermandades para hacer estación de penitencia a la Catedral. Consta de una longitud de cerca de 1,5 kilómetros lo que la convierte en la más extensa de Andalucía.

Ver a las hermandades jerezanas recorriendo las calles es todo un placer para los sentidos. La estética de las imágenes y del cortejo procesional, el olor del incienso mezclado con el azahar que desprenden los naranjos en flor, cirios encendidos, cera por las calles, pasos que cimbrean al ritmo de las marchas procesionales mientras atraviesan imposibles calles estrechas impregnadas de balcones floridos.

¿Consejo? Si, uno muy importante. Dejarse llevar. Mimetizarse con la ciudad y con sus gentes. Perderse entre las callejuelas del viejo Jerez intramuros y encontrarse casi sin querer en alguna esquina olvidada con una cofradía, con un Cristo o con el palio de alguna Virgen que procesiona con la cadencia propia y necesaria. Es el momento de pararse, de dejarse llevar por el entorno, de trasladarse a tiempos inmemoriales de una ciudad que cuenta mucha historia entre sus muros. Si además, tienen la oportunidad de hacerlo el Viernes Santo Madrugada, mejor ya que podremos encontrar hermandades ininterrumpidamente desde el Jueves Santo por la tarde hasta el Viernes a las doce del mediodía, uniéndose el día con la noche, la luz de sol con la madrugada más fría pero a la vez más acogedora.

También pueden buscar entre las cientos de publicaciones en papel o por Internet (www.uniondehermandades.com) donde se especifican horarios e itinerarios de las hermandades que procesionan cada día. De este modo, podrán optar por contemplar la salida a primera hora de la tarde o la recogida ya de madrugada de las cofradías desde sus respectivos templos. O bien situarse junto a la Catedral (una construcción del siglo XVII que aúna los estilos gótico, barroco y neoclásico) para ver entrar y salir a todas las cofradías en su obligada estación de penitencia.

Es la Semana Santa de Jerez. Acogedora, íntima. Única.